Estudiaremos el gótico. La tecnología de la Edad Media se puede describir como una simbiosis entre traditio et innovatio. Aunque la tecnología medieval se ha considerado durante mucho tiempo un paso atrás en la evolución de la tecnología occidental, por la acción de la Iglesia; nada más lejos de la realidad, en la Edad Media se concibieron muchos inventos importantes sin los cuales hoy no estaríamos aquí. También se inventaron algunos objetos más discretos, como el botón o la marca al agua. En navegación, los cimientos de la Era de los Descubrimientos se asientan en la introducción (aunque no invención) del astrolabio, la brújula, etcétera.

También se hicieron avances de importancia en la tecnología militar con la invención de la armadura de placas, las ballestas de acero, el fundíbulo y el cañón, aunque quizá se conozca más a la Edad Media por su legado arquitectónico: mientras la invención del arco apuntado, la bóveda de nervaduras auspiciaron el estilo gótico, las omnipresentes fortificaciones medievales dieron a este tiempo el nombre de «Edad de los Castillos».

Arco_Apuntado.gif Bóveda_de_Nervaduras.jpg

Arco Apuntado: También llamado arco ojival, está compuesto por dos tramos de arco formando un ángulo central, en la clave. En la Europa del siglo XII, arco ojival no sólo supone a un cambio estético que rompe con el clasicismo del arco de medio punto, propio de la arquitectura romana y la románica, sino que además, resulta más eficaz, pues gracias a su verticalidad las presiones laterales son menores que en el arco de medio punto, permitiendo salvar mayores espacios. La sección del arco ojival reproduce los nervios, cada vez más complejos, del sistema gótico, que también se manifiestan en las mismas molduras del pilar. Tiene forma de punta de flecha que debido a su forma vertical permite elevar la altura del edificio en el que se encuentra. Fue empleado anteriormente por los abasíes en el siglo IX. En la arquitectura musulmana, el arco de herradura apuntado o arco túmido aparece desde el siglo X. Tiene precedentes en el arte románico (anterior al siglo XII). Se utilizó en el románico borgoñón. Otros tipos de arcos apuntados que derivaron de este fueron el conopial, de cuatro centros; el arco rebajado; el arco Tudor, típico de Inglaterra, el arco escarzano y el arco mixtilíneo que se utilizó a finales de la época gótica.

Bóveda de Nervaduras: También llamada bóveda de crucería, es un tipo de bóveda característico de la arquitectura gótica recibe este nombre porque está conformada por el cruce, o intersección, de dos bóvedas de cañón apuntado. A diferencia de la bóveda de arista, la de crucería se caracteriza por estar reforzada por dos o más nervios diagonales que se cruzan en la clave, generalmente. La bóveda de crucería se considera uno de los dos elementos distintivos de la arquitectura gótica junto con el arco apuntado. La bóveda de crucería consta de dos elementos: los arcos que constituyen su armazón, o esqueleto, y los paños o plementos que cubren los espacios intermedios entre los arcos. Primero se levantan los arcos, creando una estructura esbelta, resistente y ligera, y posteriormente se rellenan los paños intermedios conformando las bóvedas, quedando enmarcadas transversalmente por los arcos perpiñanos, también llamados arcos fajones, y longitudinalmente por los arcos formeros, paralelos al eje de la nave que delimitan los tramos de la bóveda. Otros tipos de bóvedas de crucería son las bóvedas de cuatripartita, o de crucería simple, la bóveda reticulada, la estrellada o la de abanico.


Aquí, al igual que en el Románico, la tecnología más pujante fue la arquitectura, que nos dejó maravillas como la que os enseñamos a continuación, la catedral de la capital andaluza, Sevilla: